martes, 19 de junio de 2012

Todo lo que empieza acaba...


Todo acaba por deteriorarse. Por resquebrajarse. No importa lo fuerte que seas. Con el tiempo esas diferencias, apenas apreciables al comienzo, empiezan a dejarse ver con demasiada frecuencia. Empiezan los recelos, la indiferencia, la desconfianza...y asoman las heridas, esas emociones a flor de piel. Lo que no sabes es que con un par de sonrisas y de falsas promesas ya te ha vuelto a convencer de que aún no es el final, de que no es demasiado tarde para cambiar. Pero qué ilusa eres. Quieres creer que es cierto, que es una historia sin final. Y vuelta a empezar. Nuevo comienzo en el ciclo retrospectivo de las emociones incongruentes.

1 comentario:

Simplemente Yo dijo...

Hola! :)
Me gusta mucho tu blog, es precioso. ^^
Éste texto es muy bonito y tiene mucha razón, a vecen nos hacen promesas que aunque sabemos que no van a cumplir, tenemos una pequeña esperanza de que ésta vez sea distinto e intentamos que todo vuelva a ser igual cuando sabemos que no lo será.
Besos desde www.pensamientosdeadolescencia.blogspot.com
PD: Espero verte por mi blog. ;)

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